En este verano loco, loco verano, las piscinas se llenan de niñ@s saltando a lo bomba, y de madres tendidas al sol. El amor, sin embargo, se torna resbaladizo por el sudor, y las altas temperaturas fríen los sesos incluso de los más pudientes y confunden sus sentidos, que nada parecen saber de cariño y dulzura, de romanticismo y sensualidad.