Aunque Tarantino suele escribir sus propias historias, con Jackie Brown hizo una excepción, y se limitó a adaptar el argumento y los diálogos de Leonard, ya de por sí muy cinematográficos.
El resultado es, probablemente, la película de Tarantino que más me gusta.
Por varias razones, la primera de ellas es el clasicismo de la filmación, y me explico, quizás influenciado por el propio ritmo de la novela, Tarantino opta por narrar la historia de una manera limpia, sin apenas recurrir a la violencia efectista y continuos flashbacks a que nos tiene acostumbrados.