En todos los mentideros políticos europeos se comenta que François Hollande es el único que parece poder frenar la deriva ahorrativa y austera impulsada por la pareja formada por Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy, esto es, Merkozy. No cabe duda de que los intereses españoles e italianos, por citar dos países con serios problemas de credibilidad y crecimiento, van a estar mejor protegidos si el Partido Socialista, con François Hollande a la cabeza, gana el próximo domingo las elecciones francesas.